La vida de una mujer en un segundo
Dame una razón para que te olvide, pídeme que deje la esperanza de volver a verte, que abandone mi empeño de mirar tus ojos y perderme en ellos. Quieres que le pida a mi alma que no siga tu rastro? No puedo, soy débil contigo. Pienso cada día y cada noche. No puedo sacarte de mi cabeza. Así soy felíz, vives en mí y te siento cerca. No me pidas nunca que deje de amarte, aunque sea en silencio, aunque, éste amor no descanse nunca en ese lago inmenso en el que vivo cuando estás a ése otro lado. Tampoco me dejes, no al menos sin despedirte....o no podré nunca olvidarme de tí.

